Un par de semanas antes de las elecciones generales del 20N, significados “socialistas” de nuestro pueblo se embarcaron en un viaje que tenía un recorrido por diferentes ciudades españolas y europeas con fin en el Parlamento Europeo. Un viaje que como titulamos en nuestro post llegaba “a ninguna parte”, pues imagínense la utilidad del mismo: visitar el Parlamento Europeo, cuando muchos de los que allí iban ni han visitado el regional, siendo ello mucho más productivo, cercano y sobre todo barato. Barato o gratis, porque ya veremos en que queda esto.
Eso nos intentaron vender, que el viaje era gratis; o bueno, que lo pagaba el PSOE; o bueno, que lo pagaba el Parlamento Europeo; todo dependía de a quién le preguntases. Venga de donde venga el dinero, al final sigue procediendo del bolsillo de los contribuyentes, pues tanto partidos políticos como parlamentos –ya sean regionales, nacionales o internacionales- beben de los impuestos del ciudadano de a pie. Así que gratis lo que se dice gratis, nos da la impresión que no. Gratis para el contribuyente hubiera sido si cada uno de los viajeros y viajeras se hubiese pagado el viajecito de su bolsillo (todo el viaje, incluyendo bus, alojamientos, etc.), eso sí hubiera sido gratis para el contribuyente, pero no para los viajeros: y entre que pague yo o pague el otro, que pague el otro mejor, que a mi me da la risa.
De todas formas el coste o no del viaje, o quien lo pagase, no deja de ser lo de menos. Lo de más sigue siendo la poca delicadeza del PSOE de Monesterio, que en los tiempos que corren, con gente que literalmente no tiene que llevarse a la boca en nuestro pueblo, y tras subir impuestos en el Ayuntamiento, se enfrasque en un viaje que seguro costó varios miles de euros. Vuelve a patinar el PSOE en nuestro pueblo, porque si el socialismo es igualdad (jaja), solidaridad (jaja), distribución de la riqueza (jaja), estar a pie de calle (jaja), luchar contra el poderoso (jaja), el PSOE de Monesterio ha huido de la realidad poniéndose el mundo por montera, malgastando dinero (una vez más), y dándole una “patada moral” a los que lo pasan mal en nuestro pueblo.
E incluso, rozando ya lo vergonzante, el Ayuntamiento se quedaba durante esos días sin patrón ni marinero, pues como ya dijimos en anteriores artículos, si el Sr. Alcalde trabaja en el Instituto, y los dos concejales liberados estaban de ruta, ¿quién decidía, firmaba, mandaba en definitiva en nuestro consistorio durante esos días? ¿Está nuestro Ayuntamiento para estar parado durante una semana?
Y ante todo esto la mayoría del pueblo calla (no todos afortunadamente y cada vez menos), otorgándole incluso la victoria en las elecciones al PSOE a escala local. El problema de que el pueblo calle es que el PSOE de Monesterio comenzará a desconocer (cada vez más) los límites, y llegará un momento en que la situación se haga insostenible y el pueblo salga una vez más perjudicado. Y el pueblo pedirá responsabilidades, y el PSOE de Monesterio sólo tendrá que responder que el responsable de todo lo que ocurre o es el pueblo (que no hace ni dice nada) o es el Partido Popular.